3 experimentos sobre la voluntad: Milgram

Experimento de Milgram

Este es el primer post de una serie en la que resumiré los 3 experimentos más espeluznantes que conozco sobre la manipulación de un grupo de personas: El experimento de Milgram, el experimento de la cárcel de Stanford y el experimento de Asch

Empezaré por el más conocido y quizá el más espeluznante de todos ellos: El experimento de Milgram.

La idea

Stanley Milgram, psicólogo de la universidad de Yale, quería comprobar qué pasa cuando entran en conflicto una orden directa de un superior y nuestra conciencia. Su objetivo era discernir si se puede considerar culpable de crímenes de guerra a un soldado raso que se limita a cumplir las órdenes de sus superiores.

Para ello reclutó, a mediados de los años 60, a una serie de voluntarios bajo el pretexto de hacer un experimento sobre la memoria. La idea era sencilla: la mitad de los voluntarios se sometían a una prueba que intentaba mejorar su memoria castigando los fallos con descargas eléctricas que iban aumentando en intensidad mientras que la otra mitad se encargaba de operar la máquina que producía las descargas cada vez que alguien del primer grupo fallaba. Un experto de la universidad supervisa todo el proceso y indica qué hay que hacer en todo momento.

En realidad, tanto el experto de la universidad como la mitad de sujetos que recibía descargas estaban conchabados para hacer creer todo esto al verdadero conejillo de indias: el que pulsaba el botón de las descargas. El verdadero experimento era comprobar hasta que punto una persona normal puede infligir mucho dolor a otra por el simple hecho de estar bajo las órdenes de una autoridad.

Las descargas eran simuladas y el actor estaba separado por una mampara de vidrio del sujeto que accionaba los controles. Además se le informaba de que las descargas podían llegar a ser extremadamente dolorosas pero que no provocarían daños irreversibles.

El resultado

El actor fallaba a propósito algunas preguntas y las descargas aumentaban peligrosamente de intensidad. Así mismo, conforme las descargas eran más y más dañinas el actor se quejaba con más vehemencia y finalmente se sacudía de manera realista entre gritos de agonía.

Los operadores de la máquina, que eran los que realmente estaban estaban siendo objeto del experimento, con frecuencia intentaban detenerlo en algún punto intermedio en vistas del dolor que, supuestamente, estaban produciendo al otro sujeto. El experto de la universidad, que hacía el papel de autoridad, los exhortaba a continuar con las siguientes frases:

  • Continúe, por favor.
  • El experimento requiere que usted continúe.
  • Es absolutamente esencial que usted continúe.
  • Usted no tiene opción alguna. Debe continuar.

Si después de esta última decidían no continuar el experimento se detenía. Todos los participantes administraron descargas de más de 300 V, que era donde el actor simulaba desfallecer. Además, el 65% de los sujetos llegaron hasta la última descarga de 450 V.

Las conclusiones

Según el propio Milgram, cualquier persona puede ser obligada ha a hacer casi cualquier cosa a condición de que la eximamos de su responsabilidad en el acto.

Cuando las personas se sienten como un mero instrumento de una autoridad superior dejan de juzgar críticamente la moralidad de sus actos.

Yo hubiese picado y estoy seguro de que tú también.

BOLAEXTRA: Esta serie de posts está inspirada por una conversación que tuve con una amiga que se vio atrapada en los disturbios que han protagonizado estos días el cuerpo policial de los Mossos d’esquadra y grupos de estudiantes que protestaban contra el Plan Bolonia.

Ella afirmaba que los antidisturbios estaban fuera de sí y lo achacaba al uso de drogas. Yo soy mucho más pesimista y mantengo la idea de que ni siquiera se necesitan drogas para convertir un grupo de personas en animales que no atienden a razones.

Los 3 posts de esta semana pretenden demostrarlo.

Escrito en 23/03/09 09:44 por Carlos Luna en las categorías:

Comentarios

Gravatar.com se ha roto

Es lamentable que sea así pero supongo que no podemos cambiar tanto nuestra propia naturaleza… o tampoco nos enseñan tanto a pensar por nosotros mismos como para que, llegado el momento, contradigamos a la autoridad en favor de unos valores.

NaaN | 23/03/09 10:56 | #
Gravatar.com se ha roto

Yo veo una sutil diferencia. Una cosa es que le pegues un calambrazo a la otra persona, pensando que si tu no apretas el botón, lo hará el instructor, y otra cosa es que salgas a pegar ostias salvajemente, nadie te ha dicho que seas salvaje, y si tu no lo haces y tus compañeros tampoco, posiblemente no se hará, pq jefes solo hay uno (o unos pocos) y no tienen pelotas de salir contra todos los manifestantes.

CarGim | 23/03/09 12:05 | #
Gravatar.com se ha roto

Yo también encuentro otra problema en el estudio: el sujeto que recibe las descargas es un voluntario, lo que significa que él tiene el derecho de parar cuando quiera (y además el deber, porque solo él sabe si puede aguantar el dolor o no).

Para mi este punto es esencial ya que no solo se basa en la “autoridad superior” sino que también se valora la voluntariedad del sujeto.

Sería distinto si les dijeran que los usuarios no eran voluntarios. A ver cuando resisten los jabatos

metge | 24/03/09 09:31 | #
Gravatar.com se ha roto

Más que a los experimentos sobre autoridad, tendrías que buscar referencia en los movimientos de masas (Le Bon es una referencia obligada).
Como estudiante, psicóloga y trabajadora de la universidad, siento mucho diferir en algunos puntos con la mayoría de vosotros. No todos los estudiantes se pueden englobar en la misma saca, pero yo por aquí me encuentro algunos que podrían catalogarse de cerdos (visto como dejan las aulas) más que de personas. Y si ese es el respeto que tienen por las instalaciones, así se demuestra después el que tienen por las personas, incluidos compañeros que no comparten su opinión o métodos (por cierto, ¿las sillas las tiraron los mossos acaso?).

Eso sí, no defiendo tampoco a los mossos, pero los estudiantes no son únicamente víctimas (o al menos, no todos).

la que no encuentra su sitio | 24/03/09 14:27 | #
Gravatar.com se ha roto

@CarGim: En ambos casos se trata de hacer algo porque te lo ordenan y no porque crees que está bien hacerlo. La idea es que en una carga policial, los que reparten hostias se sienten bien porque la decisión de repartir no la toman ellos. Ellos se limitan a cumplir órdenes.

@Metge: El sujeto que (supuestamente) recibe calambrazos está atado y grita y aulla de dolor. Por mucho que se presente voluntario a la experiencia está claro que no le es agradable. Además el experimento no se diseñó para demostrar mis tesis sino que lo estoy reutilizando

@lqness: Merci por la referencia. Así que pueda me lo miro!

Carlos Luna | 24/03/09 15:35 | #
Gravatar.com se ha roto

Si quieres echarles un ojo sin tener que comprarlos, tengo un par por casa sobre el tema, de mi época universitaria de Cocología :P (que no voy a releer por el momento).

la que no encuentra su sitio | 24/03/09 16:20 | #
Gravatar.com se ha roto

Te juro que estaba por la mitad del post y estaba pensando en los mossos :roll:

Drogas los mossos? Puede ser, el vicio está en todas la profesiones pero ese manejo de la porra no era gracias a estupefacientes varios, es la mala ostia y los aires que tienes que no pueden con ellos, me sirvió un poco de consuelo ver que había alguno que agarraba al compañero por la espalda para que parase (a estos le dieron las órdenes otros?), pero de poco le sirvió…

Por cierto, bonita campaña de lavado de imagen vi ayer de refilón sobre su “buen rollo” al desalojar…

Tamy | 24/03/09 19:22 | #
Gravatar.com se ha roto

Parece mentira pero es así. Hay una obra de Griselda Gambaro, no recuerdo como se llama, que escenifica el experimento.
Saludos.

Isaac | 24/03/09 19:27 | #
Gravatar.com se ha roto

Yo creo que esta teoría debiera refinarse. Al fin y al cabo, tanto el experimento en cuestión como la analogía con el cuerpo de policía hacen referencia a sujetos que forman parte del organigrama de las fuerzas de seguridad del Estado (militares, polícias…).

Por ello, inferir que cualquier persona puede ser obligada a hacer casi cualquier cosa a condición de que la eximamos de su responsabilidad en el acto es una conclusión errónea.

Me niego a admitir que militares o policías sean una muestra representativa de la humanidad. A ver quien puede demostrarme lo contrario.

Eisenreich | 30/03/09 19:53 | #
Gravatar.com se ha roto

@Eisenreich: La conclusión la saco del experimento, que se hizo sobre personas normales, y la aplico a el caso concreto de los Mossos y no al revés. Si bien los Mossos no son una muestra representativa más que de ellos mismos no me negarás que son personas ¿verdad?

Carlos Luna | 30/03/09 20:04 | #
Gravatar.com se ha roto

¡Qué fuerte!
¿Se inspiran en Milgram para hacer un nuevo reality?
En este concurso los que propinan las descargas no tienen la obligación de hacerlo, no es un experimento y, por lo que entiendo, saben a lo que van… En este caso, dicen, la tesis que pretenden demostrar es que hay personas capaces de hacer cualquier cosa en la tele. Qué inocentes éramos cuando nos escandalizábamos con GH. ¿Te animas a presentarles a los de Endemol una versión de la cárcel de Stanford? Al fin y al cabo ya se sabe, en caso de crisis menos pan y más circo.

Mar | 27/04/09 20:16 | #

Deja un Comentario

Quizás quieras usar textile para dar formato a tu comentario.

"linktext":http://       _em_       *strong*       -strike-       ^sup^       ~sub~
bq. Blockquote       # Lista numerada       * Lista no-numerada       ==html crudo, sin textile==

(no será mostrado) (http://...)