Dublín: Breve Guía Turística

Asumo que todo el que quiera ir a Dublín adquirirá un plano o una guía turística de la ciudad, así que me ahorro temas técnicos y voy al grano: ¿Qué se puede ver en Dublín en un par de días?

Guinness Storehouse

Dos pintas de Guinness Hay dos tipos de personas: las que adoran la Guinness y las que no la han probado lo suficiente. Sea cual sea tu caso estoy seguro que después de visitar la fábrica-museo de las cervezas Guinness guardarás esta marca en un rinconcito de tu corazón para el resto de tu vida.

El museo, con forma de pinta gigante, explica todo lo que se puede explicar sobre esta bebida de culto: la materia prima (agua, cebada, lúpulo, levadura y absolutamente nada más), el proceso de fabricación, el embotellado, la promoción…

La entrada es algo cara, pero sin duda vale la pena, por todo lo que se aprende, por la pinta y media de Guinness que te regalan y por las excelentes vistas de Dublín que hay en su planta superior, el Gravity Bar.

Kilmainham Gaol

Kilmainham Gaol La visita guiada por la antigua prisión de Dublín es otro punto obligado en tu viaje.

Verás pasillos tenebrosos, paredones de fusilamiento y celdas muy chungas. Entre las más destacadas está la que alojó durante una buena temporada a Éamon de Valera el famoso independentista que, a posteriori se convirtió en presidente de Irlanda y cerró la cárcel para transformarla en el museo que es hoy en día.

Iglesias y catedrales

Si una cosa saben hacer los Irlandeses eso es construir iglesias y catedrales preciosas.

Desde fuera o desde dentro, no dejes de visitar alguna de las muchas iglesias de la ciudad. ¿Las más famosas? Seguramente la de St. Patrick y la Christ Church.

Casino de Marino

Casino de Marino Ni es un casino ni está exactamente en la costa pero esta pequeña casa de recreo es un palacete lleno de sorpresas. Una verdadera joya para cualquiera que aprecie la arquitectura, el diseño y, por supuesto, los palacetes lujosos.

La visita, obligatoriamente guiada y con zapatos especiales para no dañar el suelo, se hace corta a pesar de ser bastante larga. Los centenares de secretos recovecos del Casino de Marino y las curiosas triquiñuelas del arquitecto para engañar a todo el mundo te absorben y te dejan con ganas de más.

Una visita original y fuera de la órbita turística habitual para darle un poco de distinción a tu viaje.

Parques y paseos

Oscar Wilde en Merrion Hay tres parques de obligada visita en Dublín: el enorme Phoenix Park y los céntricos St. Stephen’s Green y Merrion.

El Phoenix Park es el mayor parque urbano del mundo y contiene, entre otras cosas, el zoo de Dublín. St. Stephen’s Green y Merrion son lugares excelentes para hacer un picnic, estirarte en el césped o simplemente pasear.

Por otra parte te recomiendo echarle un vistazo a 2 barrios en particular: Temple Bar y los alrededores de Grafton Street. De día ambos son zonas comerciales con mucha vida. De noche Temple Bar es sinónimo de pubs, música callejera y ambiente animado.

¿Dónde dormir? ¿Dónde comer?

La mejor manera de pernoctar en Dublín es, sin duda, alquilar una habitación en el Trinity College. La universidad protestante de Dublín está en pleno centro y ofrece las habitaciones que los estudiantes dejan libres en verano a turistas. Todas cuentan con dos camas y lavabo privado. Es algo caro, pero si te puedes dar el lujo vale la pena, por tranquilo, por bonito y por bien comunicado.

La comida en Irlanda se tiene por mala. Bien, eso habría que matizarlo. Por un lado la comida es muy cara (presupuesta unos 20€ por cada papeo si no quieres comer bocatas cada día) y no es excesivamente saludable (acabas de patata y mantequilla hasta el moño) pero no se le puede reprochar nada en cuanto a sabor, texturas y variedad se refiere. Además Dublín es una capital cosmopolita y es muy fácil encontrar muchos restaurantes exóticos (chinos, japoneses, tailandeses, indios, italianos e, incluso, españoles) en el centro.

Mención aparte merece el café. El café es agua en el 99’999% de los restaurantes de Dublín. La gloriosa excepción a esta regla es un local pequeño en el 25 de Essex Street (en Temple Bar) que se llama Joy of Coffee. Imprescindible probar el cappuccino.

[BOLAEXTRA] En Flickr he colgado algunas fotos que hice en Dublín.

Escrito en 15/09/08 10:00 por Carlos Luna en las categorías:

Comentarios

Gravatar.com se ha roto

Supongo que esa forma de hacer café es la que fue llevada a América (después USA) por los emigrantes.

Senior citizen | 16/09/08 01:09 | #

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