Ejercicios de estilo

El concepto de ejercicio de estilo es sencillo, imaginen por un momento que quieren hacer algo y demostrar que son jodidamente buenos haciendo eso… Lo único que tienen que hacer es llevar a término la tarea objetivo de muchas maneras distintas, imponiendose registros para dejar claro que van sobrados de ideas y recursos.

Hay gente que le sale de natural. A un compañero de clase, al que cariñosamente apodamos Dios, un día le preguntamos si había resuelto un ejercicio que a todos los demás nos parecía imposible. Ni corto ni perezoso contestó: Si, bueno, he visto tres posibles maneras de resolverlo, ayer comprobé dos y esta tarde pensaba probar la tercera. A cualquier otro no se le hubiese pasado por la cabeza ir más allá de la primera idea correcta. Por eso lo llamamos Dios.

Ejercicios de estilo

Ejercicios de estilo de Raimond Queneau Raymond Queneau, que era uno de esos escritores excéntricos del Oulipo que suelen gustar mucho a los geeks de letras, abrió la caja de pandora en 1943 con sus famosos Ejercicios de estilo. Un libro que consiste en repetir una historia profundamente anodina de cien maneras diferentes.

La historia en cuestión era la siguiente:

Relato

Una mañana a mediodía, junto al parque Monceau, en la plataforma trasera de un autobús casi completo de la línea S (en la actualidad el 84), observé a un personaje con el cuello bastante largo que llevaba un sombrero de fieltro rodeado de un cordón trenzado en lugar de cinta. Este individuo interpeló, de golpe y porrazo, a su vecino, pretendiendo que le pisoteaba adrede cada vez que subían o bajaban viajeros. Pero abandonó rápidamente la discusión para lanzarse sobre un sitio que había quedado libre.

Dos horas más tarde, volví a verlo delante de la estación de Saint-Lazare, conversando con un amigo que le aconsejaba disminuir el escote del abrigo haciéndose subir el botón superior por algún sastre competente.

Y por poner algunos ejemplos de sus variaciones:

Retrógrado

Te deberías añadir un botón en el abrigo, le dice su amigo. Me lo encontré en medio de la plaza de Roma, después de haberlo dejado cuando se precipitaba con avidez sobre un asiento. Acababa de protestar por el empujón de otro viajero que, según él, le atropellaba cada vez que bajaba alguien. Este descarnado joven era portador de un sombrero ridículo. Eso ocurrió en la plataforma de un S completo aquel mediodía.

Distingo

Por la mañana (y no por Ana la maña) viajaba en la plataforma (pero no formaba en la vieja plata) del autobús (no confundir con el alto obús), y como estaba llena (no me como esta ballena) la masa chocaba (y no la más achochada). Entonces un jovencito (y no cito un joven) extravagante (no vago estragante) se dirigió (aunque no digirió) a un sujeto (pero no atado) pacífico (no Atlántico) enojándose (no desojándose) porque éste (no Oeste) le pisaba el pie (no le pispaba el bies).
Al cabo del rato (y no al rabo del gato) yo vi al tonto (no llovía a lo tonto) en San Lázaro (no el de Tormes) conversando con un amigo (no amigando con un converso) más meticuloso (mas no supositorio) en temas de indumento (y no mento más té hindú).

Palabras compuestas

Yo me platautobusformaba comultitudinariamente en un espaciotiempo luteciomeridiano vecinado con un longuícolo mocoso feiltrosombrereado y cordonotrenzón. El cual altavoceó a un tipofulano: “Usted me empujaparece.” Tras eyacular esto, se sitiolibró vorazmente. En una espaciotemporalidad posterior, volví a verlo mientras se sanlazaroestacionaba con un X que le decía: “Deberías botonsuplementar el abrigo.” Y le porquexplicaba el asunto.

Georges Perec, que también formaba parte del Oulipo, escribió La disparitión, una novela escrita en Francés que no usaba ni una sola vez la letra “e” (que por cierto es la más frecuente en esa lengua). Quizá con ánimo de compensar escribió luego les Reventes obra en la sólo usa esa vocal. Como pueden ver el Oulipo era un grupo muy interesante. No en vano estaba lleno de matemáticos… ;-)

99 ejercicios de estilo 99 ejercicios de estilo de Matt Madden

Matt Madden recogió el guante de Queneau muchos años después (2005) con una versión en cómic de los ejercicios de estilo. 99 ejercicios de estilo repite de nuevo una historia anodina, la conversación distraída de dos personas en una casa de varias plantas, mediante varias técnicas de cómic.

Así pasa de la ciencia ficción al costumbrismo, de los planos en primera, segunda o tercera persona a fijarse en los detalles más nimios. De los picados a los contrapicados y el plano americano.

En definitiva un manual imprescindible y lleno de ideas para todo aquel que quiera definir su propio estilo dibujando cómics. Por supuesto también es una obra de referencia para cualquiera que se quiera dedicar al séptimo arte.

Cómo decirle adiós

Cómo decirle Adiós de Cécile Slanka En el año 2006 el novio de Cécile Slanka la dejó por medio de una escueta carta. Y debemos agradecerle a ese hombre el poder disfrutar hoy de Cómo decirle adiós. Un libro lleno de cartas de despedida, cortas o extensas, frías o apasionadas, meditadas o precipitadas… todas ellas de la mano de una Cécile que hizo de tripas corazón y se repuso de la ruptura con lo que yo llamaría una buena terapia de choque.

Veamos algunos ejemplos:

Vándala

Fernando,
¡Te dejo el coche en el estado en que has dejado a mi corazón!

  • Martine

Ambiguo

Mi putita linda,
adivina quién te deja:
¿Pierre o Patrick?

  • P.

Sádica

Hector,
Como sé por experiencia que lo más doloroso cuando a uno le dejan es no entender bien las razones, no te daré ninguna.

  • Mathilde

Preciso

Aude,
No es que ya no te quiera… es que creo que nunca te he quise.

  • Valentin

Ambivalente

Boris,
Te quiero por:
tu insaciabilidad sexual,
tu independencia de espíritu,
tu humor serio pero burlón,
la singularidad de tu carácter,
tu increíble erudición,
tu cautivadora profesión,
tu familia fuera de lo común,
Y por las mismas razones, te dejo.
Adiós,

  • Nadège

Enrevesada

.ozreufse nu renopus a av et atrac atse reeL
euq omitlú le y oremirp le áres euq orugesa et Y¡
!ím rop sagah
!sálociN, sóidA¡

[Azucarillo] Para el/la que conozca alguna otra obra que siga la linea de los ejercicios de estilo de Queneau. Me vale música, pintura, cine y, cómo no, literatura.

Escrito en 14/03/08 09:16 por Carlos Luna en las categorías:

Comentarios

Gravatar.com se ha roto

Supongo que cualquier pieza clásica que tenga forma de tema con variaciones ya es un ejercicio de estilo. Por ejemplo, esta .

NaaN | 16/03/08 02:56 | #
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Me encantó la parte de “Cómo decirte adiós”.. Mucho.

Eisenreich | 16/03/08 05:26 | #
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Great!!!!!!!!!!!!

frequency source | 02/12/14 04:34 | #

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