El Juego de la L

El Juego de la L es probablemente el juego de estrategia abstracta (interesante) más minimalista que conozco. Tiene una mecánica original y un objetivo curioso por no hablar de las fichas que se usan en él y le dan nombre. En definitiva, se podría decir que Edward de Bono se lo curró bastante.
El bueno de Edward buscaba un juego que cumpliese las siguientes condiciones:
- Un número mínimo de piezas, preferiblemente una por jugador.
- Un tablero lo más pequeño posible.
- Las mínimas normas posibles para que fuese fácil de jugar y aprender.
- Que tenga suficiente profundidad.
- Que no tenga una estrategia ganadora, es decir, que dos jugadores perfectos puedan jugarlo indefinidamente.
Y así nació el juego de la L:
Se trata de un juego sencillo para dos jugadores en el que cada jugador dispone de una pieza en forma de L de tamaño 3×2. Se juega por turnos sobre un tablero de 4×4 que además dispone de dos fichas neutrales de tamaño 1×1. La posición inicial es la que aparece en el diagrama.
- El objetivo del juego es inmovilizar la L del contrario de manera que no pueda mover.
- La mecánica es sencilla: En cada turno, un jugador debe mover su L, es decir, retirarla del tablero y volver a situarla en él sin superponerla a ninguna otra ficha y sin salirse del mismo. Para que cuente como movimiento, la L debe ocupar al menos una casilla que no ocupase antes (dejando, por lo tanto, una de las casillas que ocupaba antes libre). Una vez movida la L de su color puede, opcionalmente, mover una de las casillas neutrales a otra posición libre del tablero.
Estrategia:
El Juego de la L es muy sencillo pero esconde una alta complejidad en su interior, en cada jugada el tablero cambia completamente su apariencia y ello hace muy difícil prever qué pasará en las siguientes. Así mismo, es muy diferente a otros juegos de estrategia y por eso nuestra intuición es bastante inútil en las primeras partidas.
A pesar de todo, se ha estudiado lo suficiente como para llegar a algunas conclusiones que pueden ayudar a los más novatos. Si un jugador no puede mover su L cuando le llega el turno pierde la partida. Hay 15 posiciones (obviando giros y simetrías) en las pasa esto. En la imagen se presentan las 15 posiciones en las que Azul gana a Rojo.
Para forzar al otro jugador a perder la partida se debe pasar primero por alguna de las jugadas de Mate, en las que un jugador que juegue perfecto puede obligar al otro a perder la partida en un determinado número de jugadas. En la imagen le toca jugar a Rojo pero Azul forzar las siguientes jugadas hasta llegar a cualquiera de las 15 posiciones finales en las que él gana si juega correctamente. Además puede hacerlo en 1, 2, 3 o 4 turnos según la columna.
PD: El mismo autor también creó otro juego similar llamado The 3 Spot Game. ¿Conocen algún otro juego que presente tal grado de simplicidad?
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